La Raya es el rea geogr fica pr xima a la frontera entre Espa a y Portugal, donde las poblaciones, aunque separadas pol ticamente, comparten historia, cultura y econom a A estas poblaciones se les llama rayanas.Supongo que algo similar ocurre en muchas fronteras habitadas del mundo Las divisiones pol ticas no siempre coinciden con las divisiones sociales y materiales.Supe de Xos Lu s M ndez Ferr n poco antes de su presentaci n en Poetas Di n versos, el pasado noviembre, junto con el chileno La Raya es el rea geogr fica pr xima a la frontera entre Espa a y Portugal, donde las poblaciones, aunque separadas pol ticamente, comparten historia, cultura y econom a A estas poblaciones se les llama rayanas.Supongo que algo similar ocurre en muchas fronteras habitadas del mundo Las divisiones pol ticas no siempre coinciden con las divisiones sociales y materiales.Supe de Xos Lu s M ndez Ferr n poco antes de su presentaci n en Poetas Di n versos, el pasado noviembre, junto con el chileno Ra l Zurita Debo decir que el recital est ltimo me impact m s profundamente, pero con quien me decant en la lectura fue con Ferr n.De igual manera, debo confesar mi sensaci n agridulce con su lectura Lo agrio no tiene relaci n con la obra yo quer a leerlo en gallego, pero buscando el libro en Valencia, cre que, al mantener el t tulo original, Arraianos , tambi n estar a en gallego Pero result ser una traducci n al castellano por Luisa Castro No me quejo de la traducci n, me lamento de la oportunidad perdida de leerla en su idioma original.Pienso en Arraianos y pienso en Dubliners de Joyce, en lo que posiblemente tienen en com n las historias de las personas que viven en una determinada regi n Ferr n lo hace en la frontera compartida por Galicia y Portugal, por ejemplo el famoso Coto Mixto, que por un momento de la historia fue territorio foral, independiente de ambos Estados, y sobre otras tierras sure as de Ourense Pero no solamente sus historias atraviesan dicha geograf a, sino tambi n el tiempo, la centuria que va desde la Primera Guerra Carlista hasta la Guerra Civil.Otra gran diferencia es que, mientras Joyce usa el realismo naturalista, la obra de Ferr n se mueve en el realismo m gico de supersticiones casi medievales en la campi a galaica portuguesa.El cuento que m s descoloc , que m s me exigi como lector fue Adosinda horrorizada Su estilo literario, como dice el propio Ferr n, es de tipo apocal ptico Sacude al lector expectante de otra historia similar a las anteriores, pero resulta una narraci n incesante, convulsa, llena de s mbolos e im genes, sin que exista una historia clara, sino apenas perceptible, de la que intentar ahora hilvanar Lu sa Armesto, profesora de universidad, estudiaba un texto medieval sobre Adosina, reina consorte de Asturias y Mumadona, condesa de la regi n ahora arraiana En su lectura, la profesora se vuelve protagonista, junto con las otras dos, para sumergirse en un aquelarre con una Bestia y El, un h roe con una lengua espada A lectura de Arraianos ponnos a ollada e a imaxinaci n sobre un territorio, nas concas do Limia e do Arnoia, contra as serras do Xur s e Laboreiro, para moitos desco ecido un mundo a trasm n, separado de todo, tanto de Galicia como de Portugal, habitado por xente distinta e misteriosa que sente a fronteira administrativa c omo un absurdo, incapaz sen embargo de borrar a conexi n hist rica e cultural entre os dous lados da raia A recreaci n literaria deste espacio humano e xeogr fico, adquire perspectiva e profundidade no percorrido da ficci n a trav s de tempos e momentos hist ricos diferentes a rebeld a rom ntica do Exclaustrado de Diabelle contra a cesi n do Couto Mixto Coroa espa ola a mediados do XIX a imposici n ideal das autoridades republicanas en Ourense sobre os sublevados ode xullo doa violencia asasina das cuadrillas falanxistas nos primeiros anos da posguerra ou a persecuci n e captura de militantes galegos antifranquistas nos anos sesenta servicio dunha relativa unidade tem tica, pretendida na com n referencia espacial do conxunto, M ndez Ferr n emprega t cnicas narrativas ritmos, puntos de vista, construcci ns moi diversas, ademais de facer un uso intencionado de formas dialectais do galego arraiano ou mesmo portugu s est ndar Un arraiano, de Vilanova dos Infantes, non pod a ser de outra forma, l vanos deica terras escravas onde a xente mira con ollos vacunos e avultados Xente coa que, por algunha raz n, preciso ter moito coidado Os anos non pasan en balde, o que era novidoso nos 90 xa non sorprende trinta anos despois. Obviamente, lo de historias ambientadas en la frontera hispanoportuguesa, bien Esperaba algo m s costumbrista, me ha sorprendido para bien lo fant stico No me ha vuelto loco, pero bien agradable. Una peque a joya, una obra maestra por la capacidad de descubrir ambientes y personajes de la Galicia rural Recuerda en parte a ese Cela de Mazurca para dos muertos del que soy fan.